El progreso tecnológico es también siempre un requisito para las transformaciones industriales. La cadena de creación de valor basada en datos, interconectada y autónoma en la producción y la logística representa el punto álgido de las innovaciones tecnológicas de los últimos años.
Conceptualizamos este desarrollo como la cuarta revolución industrial, y a su implementación la llamamos Industria 4.0.
La invención de la máquina de vapor permite a finales del siglo XVIII el paso de la producción manual a la producción mecánica, marcando así el inicio de la primera revolución industrial.
La segunda revolución industrial viene representada por la producción en serie con accionamiento eléctrico que permite en el primer tercio del siglo XX una producción en serie eficiente en costes.
La tercera revolución industrial la situamos en los años 80. Los sistemas de control electrónicos, la tecnología de la información y la mayor utilización de sensores permiten ir automatizando procesos de producción, montaje y logística. Ha nacido la producción en masa.
Con la digitalización nos encontramos actualmente inmersos en la cuarta revolución industrial. La Industria 4.0 permite fusionar el mundo físico y virtual de la producción y la logística en los llamados sistemas ciberfísicos (SCF), donde las máquinas pueden comunicarse entre sí. El término “Industria 4.0” representa claramente la conexión en red en el ámbito industrial. La interconexión, muy avanzada ya en la actualidad, de componentes electrónicos de uso corriente, por ejemplo, en el hogar o en el coche se bautiza con el término “Internet de las cosas” o “Internet of Things” (IoT).
Fuente: Sick Sensor Intelligence
URL: https://www.sick.com/mx/es/industria-40/la-cuarta-revolucion-industrial/w/industry40-industrial-revolutions/